martes, 29 de abril de 2008

Estrategia 3: ESTUDIAR CON MUSICA

Desde tiempos inmemoriales los seres humanos saben que la música ejerce profundo impacto sobre el cuerpo, la mente y el alma. Hasta que el trabajo del renombrado pionero, el siquiatra búlgaro G. Lozanov, trajo nuevos conocimientos sorprendentes acerca del uso de determinadas grabaciones de música clásica sobre la supermemoria y la productividad.

Descubrimientos de Lozanov
Georgi Lozanov fue quien descubrió el uso profundo e intensivo que puede dársele a la música en el aprendizaje. Sus estudios abarcaron la sugestión, la imaginería y la relajación, y se han transformado en una de las metodologías clásicas en la educación mente/cuerpo.

Su técnica, llamada Sugestopedia, fue diseñada inicialmente para que los adultos puedan aprender lenguas extranjeras, y produjo un impacto muy importante sobre las currículas de aprendizaje de Europa y Estados Unidos.

Pero lo más importante, tal vez, es que popularizó el concepto de que el concierto barroco lento mejora el aprendizaje.

Lozanov comenzó a investigar los efectos de la música en el aprendizaje mientras estudiaba para su doctorado en la Universidad de Kharkov en Ucrania. Observó que en los hospitales de Ucrania, Rusia y Bulgaria se emitía música a través de altavoces para acelerar la recuperación de los pacientes. La música parecía ayudar a regular los latidos cardiacos y la presión sanguínea.
Prosiguió sus investigaciones en la Academia de Ciencias y el Instituto Médico de Sofía, y descubrió que el concierto barroco lento puede introducir a las personas en un estado de alerta en calma, que es mucho más efectivo que los estados de sueño inducidos –como se venían haciendo hasta entonces- para el aprendizaje.

Lozanov descubrió que la música más adecuada para el aprendizaje es el concierto barroco de cuerdas, específicamente el violín, rico en tonos armónicos y pulsado a una frecuencia de 64 ciclos por minuto.

Con la ayuda de la música, un semestre de entrenamiento pudo reducirse a una pocas horas.
El método de aprendizaje acelerado de Lozanov se extendió por todo el bloque comunista e incluyó la fundación de un instituto estatal en Sofía dedicado enteramente a esta investigación. Los reportes indican que los alumnos aprendían más de cien frases en un solo día, o sea la mitad del vocabulario “de trabajo” de un idioma, con una retención superior al 97%.
Lozanov dijo: “La memoria humana no tiene límites” .

Al igual que Alfred Tomatis, otro destacado investigador en sonidos, descubrió que las horas del día y la postura física del sujeto influyen sobre los efectos de la música.

También descubrió algo muy importante: que el cerebro recibe la información a nivel conciente y subconsciente al mismo tiempo, y la codifica. Si aprovechamos las ventajas de este fenómeno, conocido como “plano doble” podemos acceder al “banco de memoria” de la mente.

El énfasis puesto por Lozanov en los sistemas sensoriales visual y auditivo dieron origen a la clasificación de las distintas fases del aprendizaje como: “concierto activo” y “concierto pasivo”.



ESTUDIAR CON MÚSICA




Efectos de la música sobre los ciclos cerebrales
Cualquier pensamiento, consciente o inconsciente, es producto de una acción electro-química que provoca ondas eléctricas en el cerebro. La velocidad e intensidad de éstas ondas determinan los niveles de nuestras habilidades mentales.
Tradicionalmente, se encuentran cuatro niveles:

* Ondas Beta. Estas vibran rápidamente y crean un estado alerta y despierto para poder realizar todas nuestras actividades diarias. Estamos en esta onda
cuando conversamos, resolvemos problemas, o tenemos un diálogo interior.
* Ondas Alfa. Estas vibran un poco más despacio crean un estado de relajación y quietud. Aunque alertas, no estamos conscientes de nuestros pensamientos, y quizá soñemos despiertos. Es cuando se nos ocurren las ideas, las soluciones que de pronto
brincan inesperadamente en el cerebro. Este estado subconsciente es muy efectivo para absorber información, ya que hay un alto grado de retención en la
memoria.
* Ondas Teta. Cuando éstas vibran lentamente, nos introducimos al sueño, o dormitamos. Ese estado de “duermevela”, donde estamos casi despiertos y casi dormidos. En este estado, el cerebro puede ser muy creativo también.
• Ondas Delta. Estas se dan cuando el sueño es profundo y las ondas del cerebro oscilan muy despacio. Nuestro cuerpo está totalmente relajado y la mayoría de los sistemas físicos han disminuido su ritmo también.



Concierto Activo y Pasivo
• El “Concierto Activo”, estimula el proceso mental físico y emocional de la persona, y el “Concierto Pasivo” que lleva a las personas a un estado relajado alfa para estabilizar sus ritmos mentales, físicos, y emocionales.
• El “Concierto Activo” se compone en su mayoría de música dramática, llena de energía, similar a la música de una película de acción.
• El “Concierto Pasivo”, tiene la habilidad de hacer que nuestro cuerpo se relaje y el cerebro se enfoque más. Esto es meterlo en ondas Alfa, el estado ideal de concentración, a través de escucharla suavemente de fondo, mientras estudiamos, o leemos en silencio. La música es lenta, predecible y calmada. Contiene armonías que ayudan a balancear los dos hemisferios del cerebro, orquestando un estado mental tranquilo. No contiene cantos que distraen, con excepción de los “Cantos Gregorianos”.


Para escuchar música, aqui hay un buen link

No hay comentarios: